
Si paseamos por cualquiera de los barrios de Madrid hoy en día veremos una realidad completamente distinta a la de hace tan solo diez años... a mí me ha bastado con dar una vuelta a la manzana donde vivo para comprobar cómo el domino de comercios chinos, en los más diversos sectores, es ya una (preocupante) realidad... en un corto paseo me he topado con:
Cuatro tiendas de alimentación

Tres tiendas de moda y complementos

Dos tiendas de "todo un euro"

Una frutería

Y un bar típico del barrio que ha pasado a ser gestionado por chinos.Si hubiera andado un poco más seguramente habría encontrado alguna peluquería y muchas tiendas más del estilo de las mostradas en las fotos.
Negocios que pertenecen a sectores diferentes pero que se desarrollan de una forma similar . .
Alimentación, bares, restaurantes, tiendas de accesorios, moda, peluquerías, etc. son los sectores a los que ya les toca encontrar la forma de competir con el modelo de negocio chino (basado en un precio bajo, una calidad cada vez mejor y un horario de apertura al público mucho más extenso). Pero todos, antes o después, nos encontraremos en esta tesitura...
Por eso pienso que la pregunta que deben hacerse los empresarios y los profesionales del marketing es: ¿Cómo vamos a conseguir competir con los chinos? Es decir, cómo vamos a conseguir que la gente esté dispuesta a pagar más por adquirir nuestros productos o contratar nuestros servicios....
La pregunta no tiene una única respuesta y habrá que esperar unos años para encontrar las empresas que consigan sobrevivir a semejante competencia. Empresas que como Apple, Nespresso, Imaginarium, Starbucks, ... habrán sabido aplicar las estrategias que comparto en mi libro EL MARKETING DEL NUEVO LUJO, el cual te animo a leer con la esperanza de que te resulte inspirador. ¡Que nada te detenga!
Tengamos los pies en el cielo!!!
Muy interesante y muy cierto Juan. Me preocupa. Es el triunfo de la indiferenciación, de la mediocridad, de la falta de innovación, de la absoluta falta de sensibilidad para cualquier sofisticación sea del tipo que sea, olfativa, sensorial, intelectual, relacional.... Es la vuelta al viejo ultramarinos o la vieja tiendita de moda del barrio pero sin el toque personal en el escaparate o la atención cariñosa del dueño... Me dibuja un futuro muy triste y ojalá que no triunfe este modelo y que la comunidad china tan emprendedora y valiente, apueste por modelos con más chispa, acordes a una sociedad que desea buen precio pero en entornos que le sorprendan y que le aporten valor. Un buen ejemplo en tienda urbana sería Tiger. Como un chino pero sólo de cosas que te llevarías a casa.
ResponderSuprimirHola Irene:
ResponderSuprimirMuchas gracias por el comentario y me alegro que te haya gustado el post.
No te quepa duda que lo acabarán haciendo: cada vez ofrecen cosas de mayor calidad y diseño y, en la mayoría de los casos, el trato es muy amable, eficiente y educado. El problema lo tienen las empresas españolas... Tendrán que adaptarse rápido y aportar valor suficiente para competir con ellos.
Un abrazo fuerte