
Hoy en día hemos alcanzado un desarrollo tecnológico, científico y médico que, para los propios especialistas, resultaba inimaginable hace tan solo 30 o 40 años. De hecho, si se observan las películas futuristas de los años 70 u 80 se puede comprobar como hemos superado, en muchas ocasiones, a la ciencia ficción.
Sin embargo, resulta claro que esta evolución no ha ido de la mano de la calidad de vida de la gente.No hay más que fijarse en las nuevas y cada vez más comunes enfermedades y síntomas que castigan a los habitantes de los países desarrollados: alergias, alopecia, obesidad, estrés, ansiedad, anorexia, ataques de corazón, etc.
Y es que no hay duda de que vivir en grandes ciudades y desarrollar intensas jornadas laborales conlleva unas consecuencias que afectan directamente a la salud y felicidad de las personas...

La polución, el sedentarismo, la calidad del agua que bebes, del aire que respiras y de la comida que ingieres, ... Desde hace años se lleva avisando, por ejemplo, que los niveles de polución en Madrid y Barcelona superan con creces la cantidad aconsejable (lo mismo que ocurre en el resto de grandes ciudades del mundo)

Bill Davenhall afirmaba en la conferencia de TED que adjunto al final del post que la salud se ve directamente afectada por el lugar en el que vives. Para demostrarlo enseñó el siguiente mapa de los Estados Unidos en el que marcaba en rojo intenso aquellas zonas en las que los ataques de corazón eran más frecuentes.

Seguramente todos podremos imaginar en nuestros países que zonas aparecerían marcadas en rojo. Por lo que... ¿significa eso que viviendo en las zonas blancas la calidad de vida aumenta?
Seguramente tendrás unos beneficios diferentes a los propios de vivir en una gran ciudad. Dependerá de cada uno evaluar la opción que compense más. Lo importante es hacerse esa pregunta y tener clara la respuesta. Ya que está demostrado que la salud y felicidad se ven directamente afectadas por el lugar en el que vives y desarrollas tu trabajo.
Hace poco en una conferencia escuché una afirmación interesante: con la revolución industrial nació el concepto de empleo, pero también nació el desempleo. Esto demuestra que el progreso trae beneficios y oportunidades, pero también presenta inconvenientes. En tu mano está la difícil tarea de encontrar la forma de ser feliz y aumentar tu calidad de vida. ¡Que nada te detenga!
Tengamos los pies en el cielo!!!
Pincha aquí para acceder a la web de TED y poder ver el vídeo con subtítulos
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